ESCUELAS DE VERANO: UNA BUENA OPCION PARA NUESTROS NIÑOS

CÓMO ELEGIRLAS

Se acerca el fin de las clases y el receso de verano, y aparece el problema de “¿qué hacer con los chicos?”

A veces se soluciona el problema con los abuelos, para los cuales el cuidar a sus nietos todos los días puede terminar siendo una carga que no se merecen llevar más allá del amor que sientan por ellos; otras veces, con los más pequeños se recurre a una guardería, o alguna “niñera”; y en algunos casos, de chicos más grandes, pueden llegar a quedar solos.

Una buena alternativa son las “Escuelas de Verano”. Se entiende a esta organización como una entidad recreativa-educativa que contiene a los niños durante el receso escolar de verano. Decimos “entidad recreativa-educativa”, esto implica que si bien los chicos llegan buscando un ambiente de diversión y los padres, fundamentalmente, un ambiente de contención, este debe concretarse dentro de un marco educativo, es decir con objetivos y fines que apunten a incorporar conductas y actitudes positivas para la formación integral de los alumnos.

Con esta nota mi intención es ofrecer algunos parámetros para que los padres tomen una buena decisión al momento de seleccionar una actividad para sus hijos durante el receso escolar de verano.

¡ Qué mejor para los niños que pasar el verano en compañía de otros chicos, jugando, conociendo distintos deportes, realizando actividades en contacto con la naturaleza, aprendiendo a manejarse en el agua, divirtiéndose, haciendo nuevos amigos, todo guiado por docentes…!
…Pero ¡cuidado!, debemos tener en cuenta algunos consejos para que lo más importante en nuestras vidas, nuestros hijos, no sean presas de inescrupulosos que explotan estas actividades sin la debida formación o preparación poniendo en riesgo la seguridad y educación de los niños.

Para minimizar este riesgo hay que tener en cuenta las siguientes características que deben tener una buena “Escuela de Verano”:

  1. En primer lugar asegurarse que el Director o Coordinador y los responsables de cada grupo sean personas con la debida formación docente que garantice poseer conocimientos pedagógicos para organizar y dirigir una actividad destinada a niños. En este aspecto, el profesional idóneo es el Profesor de Educación Física, que cuenta con una formación pedagógica-didáctica- técnica específica para tal actividad.                                                                 
  2. En segundo lugar atender a que existan medidas que aseguren la integridad física de los alumnos :                

        * Seguridad y características de la infraestructura: Debemos asegurarnos que el complejo sea un lugar apropiado para realizar este tipo de actividad.

        Debemos comprobar que el complejo y las piletas en particular estén debidamente habilitadas por el pertinente control estatal (Municipalidad)
        El lugar no debe tener sectores “potencialmente peligrosos” para la presencia de niños (Pozos, instalaciones eléctricas sin protección, juegos o estructuras en mal estado, etc.).
        En este rubro el sector de piletas es un punto neurálgico de las Escuelas de Verano, y la principal preocupación de los padres. Aquí debemos confirmar la presencia de un guardavidas debidamente matriculado, que las piletas estén correctamente cercadas y que el agua de las mismas tenga un buen mantenimiento para garantizar su sanidad y transparencia y que haya piletas con profundidades acordes a las distintas edades y niveles de los alumnos.

        * Cantidad acorde de niños por profesor. Esto es fundamental porque con un número excesivo de niños por profesor, el control de los mismos se hace más difícil y la calidad de enseñanza disminuye y, por otro lado, que los grupos no abarquen un rango de edades amplio, sino que se formen con niños de edades similares para que haya más probabilidades de que tengan intereses comunes.

        * Transporte adecuado y en regla con las normativas vigentes (habilitación municipal, revisión técnica y sanitaria, seguro, carnet habilitante, etc.)

        * En  caso de ofrecer algún tipo de vianda de almuerzo o merienda, deberá contar con las correspondientes habilitaciones y controles bromatológicos.

        Y en caso de algún eventual accidente, tiene que contar con los medios para atender la emergencia: botiquín de primeros auxilios, enfermera, servicios de emergencias médicas, seguro para cubrir los gastos, etc.

  3. Por otra parte lo más recomendable sería que la actividad se desarrolle en un complejo donde se pueda ofrecer al niño un medio distinto al habitual, fuera del cemento de la ciudad, de los gimnasios cerrados de los clubes; un lugar con importantes espacios verdes y mucho aire libre y que lo ponga en contacto con la naturaleza olvidada… Como así también es de vital importancia que el lugar posea sectores de sombra para alternar con las actividades al sol. Es decir, un lugar que ofrezca a los niños un medio estimulante para el logro de los objetivos y el mejoramiento de la calidad de vida de los mismos                                                                                                
  4. Finalmente debemos confirmar que la Organización cuente con una planificación de actividades acorde y tendiente a lograr los fines propuestos de recreación y educación.

Así, minimizaremos los riesgos y tendremos mayores posibilidades que nuestros hijos pasen unas divertidas vacaciones en un marco controlado, seguro y con fines positivos. Y cumpliremos con los principios fundamentales de toda buena Escuela de Verano: SEGURIDAD, RECREACIÓN Y EDUCACIÓN.

 

PROF.  JORGE A. MORRESI  - Tel: 4861312 ó 155726912

Prof. de Ed. Física.
Coordinador Escuela de Verano Sind. Petrolero y Gas Privado.
25 años en esta actividad